blogs de Susana Arana Figueroa

viernes, 25 de abril de 2008

Nunca supe quièn fue...



Eran las ocho de la noche y la misa estaba por acabar. El padre estaba dando la bendición, cuando de pronto alguien por atrás me llamó ¡meri! Y como cualquiera que lo llamen volteé. La sorpresa fue grande porque no había nadie atrás solo sillas solitarias. Al transcurrir unos instantes la voz ronca, pesada volvió a llamarme y sentí un gran escalofrío al voltear y observar que no había nadie. Así como este caso exciten alrededor de 240 millones de personas que frecuentemente o esporádicamente escuchan voces. Muchos nunca encuentran respuestas por este fenómeno que se presta para varios significados. Algunos esta situación es vista positivamente ya que los animan e inspiran a la hora de enfrentar retos, otros un elemento desestabilizador. Sicólogos pueden dar respuesta de una posible enfermedad llamada esquizofrenia. Mientras científicos holandeses aducen que no es un signo de demencia, ya que es posible que existan personas con capacidad de percibir voces en un ámbito de intercambio o meditación sin que esto sea un signo de alucinación. Si por esta razón no puede dormir por la preocupación, tranquilo usted tiene el privilegio de que encuentra ayuda proveniente del mundo inmaterial. Descanse en paz no tiene que estar loco

1 comentario:

Sangre Azul dijo...

De verdad te pasó eso? que miedoo jajaj.A mi una vez en la Iglesia, cuando era más chiquita, sentí que me tocaron el hombro. Cuando volteé los señores etsaban rezando.